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Los Almogávares de la Corona de Aragón

Escrita por la Escuadra de Salvajes 6/10/2026 Imprimir | Agregar a favoritos

Los Almogávares

Los almogávares fueron guerreros de frontera que desempeñaron un papel destacado en la expansión de la Corona de Aragón durante los siglos XIII y XIV. Su fama quedó ligada a las campañas de conquista de los territorios peninsulares y, posteriormente, a las grandes expediciones militares por el Mediterráneo oriental.

Más que un ejército permanente o una orden militar organizada, los almogávares fueron principalmente tropas de infantería ligera, acostumbradas a combatir en terrenos difíciles, realizar incursiones rápidas y desenvolverse en las zonas fronterizas.

Su historia está estrechamente relacionada con la expansión de la Corona de Aragón, desde la península Ibérica hasta Sicilia, Grecia y Asia Menor, y con una de las aventuras militares más singulares de la Edad Media: la expedición de la Gran Compañía Catalana a Oriente.

Video IA del canal de Youtube de Fragmentos de Historia sobre los Almogávares

Quiénes fueron los Almogávares

El origen

El origen exacto de los almogávares no puede situarse en una fecha concreta. El término aparece vinculado al mundo de la frontera medieval y a guerreros acostumbrados a realizar incursiones y operaciones militares en territorios fronterizos.

Guerreros de frontera

Los almogávares combatían principalmente a pie y estaban preparados para desplazarse con rapidez por zonas montañosas y de difícil acceso. Su forma de combatir estaba adaptada a las características de las fronteras medievales, donde las incursiones, emboscadas y ataques rápidos tenían una gran importancia.

No constituían una única unidad militar permanente. Eran grupos de guerreros que podían ponerse al servicio de diferentes señores y participar en las campañas de expansión de la Corona de Aragón.

Entre sus características destacaban:

  • Su movilidad y resistencia.
  • El predominio de la infantería.
  • El conocimiento del terreno.
  • El uso de armas relativamente ligeras.
  • La capacidad para realizar incursiones y ataques rápidos.
  • Su experiencia en la guerra de frontera.

Los cronistas medievales contribuyeron posteriormente a crear una imagen legendaria de estos guerreros, especialmente a través de las campañas de la Gran Compañía en Oriente.

La expansión de la Corona de Aragón en la península

Durante el siglo XIII, la Corona de Aragón experimentó una importante expansión territorial. Las campañas de Jaime I llevaron a la conquista de Mallorca y de buena parte del territorio valenciano, mientras que posteriormente la Corona extendió su influencia por otros territorios mediterráneos. Los almogávares participaron en diferentes campañas vinculadas a esta expansión.

La conquista de Mallorca

En la campaña de Mallorca de 1229 participaron diferentes contingentes militares al servicio de Jaime I. Los almogávares formaron parte de las fuerzas que participaron en las operaciones militares de la Corona. La conquista de Mallorca supuso uno de los primeros grandes pasos de la expansión mediterránea de la Corona de Aragón.

La conquista del territorio valenciano

La expansión continuó hacia el sur con la conquista del territorio valenciano. Los almogávares participaron también en estas campañas y estuvieron presentes en diferentes operaciones militares relacionadas con la incorporación de nuevos territorios a la Corona.

Los almogávares y Villena (1240)

La relación con Villena resulta especialmente interesante porque los almogávares aparecen vinculados directamente a la conquista de la localidad. En la crónica de Jaime I se recoge la participación de almogávares en las operaciones desarrolladas en torno a Villena durante la campaña de 1240. La crónica menciona al comendador de Alcañiz, los frailes y los almogávares en la construcción de una bastida frente a la población.

Esto sitúa a los almogávares dentro de uno de los episodios militares relacionados con la incorporación de Villena al ámbito de la Corona de Aragón.

Por tanto, la vinculación entre los almogávares y Villena no es únicamente una asociación posterior basada en el nombre de la comparsa: existe una referencia histórica medieval que relaciona a estos guerreros con la campaña de conquista de Villena.

Del Mediterráneo a Oriente: Sicilia y la Gran Compañía Catalana

De la península al Mediterráneo: Sicilia

La expansión de la Corona de Aragón no terminó en la península. Durante el siglo XIII, la Corona consolidó su presencia mediterránea y los almogávares comenzaron a participar en campañas cada vez más alejadas de las fronteras peninsulares. Uno de los escenarios fundamentales fue Sicilia.

A finales del siglo XIII, los conflictos relacionados con Sicilia llevaron a numerosos guerreros de la Corona de Aragón hacia el Mediterráneo central. Los almogávares participaron en las campañas sicilianas y adquirieron una enorme experiencia militar. La guerra en Sicilia sería además el antecedente directo de una de las mayores expediciones almogávares: la marcha hacia Oriente.

El nacimiento de la Gran Compañía Catalana

Tras el final de las guerras de Sicilia, muchos de aquellos guerreros quedaron sin una campaña en la que combatir. Fue entonces cuando surgió la posibilidad de participar en una expedición hacia el Imperio bizantino.

En 1302 se organizó la compañía que pasaría a la historia como la Gran Compañía Catalana, también conocida como Compañía Catalana de Oriente. Aunque tradicionalmente se ha utilizado la denominación «catalana», la compañía no estaba formada exclusivamente por catalanes. En ella participaron guerreros procedentes de distintos territorios de la Corona de Aragón y otros combatientes que se incorporaron durante la expedición.

Roger de Flor, el gran capitán de la Compañía

Una de las figuras más destacadas de la expedición fue Roger de Flor, nacido en Bríndisi, en el sur de Italia, hacia 1268. Su origen era italoalemán: era hijo de un halconero alemán del emperador Federico II y de una burguesa de Bríndisi.

Su trayectoria fue extraordinaria. Había sido miembro de la Orden del Temple y había combatido en Tierra Santa antes de incorporarse a las luchas relacionadas con Sicilia. Tras la paz de Caltabellotta, Roger de Flor reunió a numerosos veteranos de aquellas guerras y asumió el liderazgo de la expedición hacia Oriente.

La expedición a Oriente y los almogávares en Asia Menor

En 1303 la Gran Compañía llegó al Imperio bizantino para ayudar al emperador Andrónico II Paleólogo frente a los turcos. La expedición estaba formada por miles de hombres y contaba con una importante presencia de almogávares. Su llegada a Asia Menor permitió recuperar diversos territorios y obtener importantes victorias frente a las fuerzas turcas.

Los guerreros volvieron a demostrar las características que habían desarrollado en las fronteras peninsulares y en Sicilia. Su movilidad, resistencia y capacidad para combatir en terrenos difíciles fueron especialmente útiles en las campañas de Asia Menor. La compañía consiguió importantes victorias y adquirió una fama extraordinaria, pero también comenzaron los problemas con las autoridades bizantinas.

«Desperta Ferro»: el grito de guerra

Uno de los elementos más conocidos de la tradición almogávar es el grito de guerra: «Desperta Ferro!»

La expresión aparece recogida por el cronista Ramon Muntaner en relación con las campañas de la Gran Compañía en Oriente. Durante la campaña de 1304, en la batalla de Kybistra, Muntaner describe el grito de los almogávares: «Desperta ferre! Desperta!». La expresión puede traducirse como «¡Despierta, hierro!», en referencia a las armas de los guerreros.

El grito se convirtió con el paso del tiempo en uno de los símbolos más reconocibles de los almogávares y ha quedado asociado a su imagen como guerreros de frontera: hombres armados, acostumbrados a la dureza de las campañas y preparados para entrar en combate. Junto a él aparecen también en las crónicas otros gritos vinculados a los combatientes de la Corona de Aragón, como invocaciones a Aragón o San Jorge. Por ello, «Desperta Ferro» debe entenderse como uno de los gritos de guerra característicos de los almogávares, especialmente asociado a la Gran Compañía de Oriente.

El asesinato de Roger de Flor y la Venganza Catalana

Los éxitos de la Gran Compañía provocaron tanto admiración como temor dentro del Imperio bizantino. Roger de Flor recibió importantes honores y llegó a ser nombrado césar del Imperio. Sin embargo, las relaciones entre los almogávares y las autoridades bizantinas fueron deteriorándose.

En 1305, Roger de Flor fue asesinado junto a varios de sus hombres en Adrianópolis, en una acción ordenada por el hijo del emperador, Miguel IX Paleólogo. El asesinato desencadenó una respuesta violenta por parte de los almogávares.

Tras el asesinato comenzó la llamada Venganza Catalana. La Gran Compañía emprendió una campaña de represalias contra los bizantinos que se prolongó durante años. Los almogávares recorrieron diferentes territorios del Imperio y derrotaron a las fuerzas que intentaron enfrentarse a ellos. La expedición, que había comenzado como una intervención militar al servicio de Bizancio, terminó convirtiéndose en una guerra contra quienes habían sido sus antiguos aliados.

Los almogávares en Grecia

La Gran Compañía terminó estableciéndose en Grecia y consiguió hacerse con el control de importantes territorios.

El Ducado de Atenas

En 1311 los almogávares derrotaron al ejército del duque de Atenas en la batalla del lago Copais. Tras la victoria, tomaron el control del Ducado de Atenas, que quedó bajo dominio de los almogávares y posteriormente vinculado a la Corona de Aragón. La presencia aragonesa en Grecia se prolongó durante décadas.

El Ducado de Neopatria

Posteriormente, los territorios controlados por los aragoneses se ampliaron con la incorporación del Ducado de Neopatria. De esta manera, una compañía de guerreros surgida de las guerras de Sicilia terminó creando una presencia política de la Corona de Aragón en Grecia.

El legado de los almogávares

Un recorrido histórico

La historia de los almogávares quedó vinculada para siempre a la expansión mediterránea de la Corona de Aragón. Su recorrido histórico puede resumirse en varias etapas:

  1. Guerreros de frontera en la península Ibérica.
  2. Participación en las campañas de expansión de la Corona de Aragón.
  3. Guerras de Sicilia.
  4. Formación de la Gran Compañía Catalana.
  5. Expedición a Oriente.
  6. Campañas en Asia Menor.
  7. Venganza Catalana tras el asesinato de Roger de Flor.
  8. Conquista del Ducado de Atenas y Neopatria.

Su historia combina la expansión territorial de la Corona de Aragón con uno de los episodios militares más extraordinarios de la Europa medieval.

Los almogávares y la tradición valenciana

La presencia de los almogávares en la historia valenciana es especialmente significativa. Su participación en las campañas de conquista del siglo XIII los vincula directamente con el proceso mediante el cual amplios territorios del actual territorio valenciano pasaron a formar parte de la Corona de Aragón.

La referencia a Villena durante la campaña de 1240 constituye, además, un vínculo concreto entre estos guerreros y la historia medieval de la ciudad. Siglos después, la figura del almogávar sería recuperada en el ámbito festivo.

Los Almogávares de Villena: de guerreros medievales a símbolo festivo

La Comparsa de Almogávares de Villena

La historia medieval de los almogávares forma parte también del imaginario de las fiestas de Moros y Cristianos de Villena. La Comparsa de Almogávares de Villena, fundada en 1953, tomó precisamente el nombre de estos guerreros medievales de la Corona de Aragón.

Su elección no fue casual. Los almogávares representaban un elemento histórico estrechamente relacionado con la expansión de la Corona de Aragón y, especialmente, con episodios de la conquista del territorio valenciano. Entre ellos se encuentra la propia campaña de 1240 en Villena, en la que las fuentes medievales mencionan expresamente a los almogávares. La comparsa villenense recuperó así para las fiestas la denominación y parte del imaginario de aquellos guerreros medievales.

Con el paso de las décadas, la comparsa desarrolló una identidad propia dentro de las fiestas de Villena, de la que forman parte también sus diferentes escuadras. Entre ellas destaca la Escuadra de Salvajes, cuya historia constituye un capítulo propio dentro de la trayectoria de los Almogávares de Villena.

Del guerrero medieval a la tradición festiva

La imagen actual del almogávar es inseparable de la memoria histórica y también de la tradición festiva. Los trajes, armas, música y representaciones de las fiestas de Moros y Cristianos no pretenden reproducir de manera arqueológicamente exacta la vida cotidiana de los guerreros medievales. Son interpretaciones festivas construidas a partir de la memoria histórica, la tradición y la imaginación colectiva.

Sin embargo, detrás del nombre existe una historia real. Los almogávares fueron protagonistas de algunas de las campañas militares más importantes de la expansión de la Corona de Aragón y llevaron su presencia desde las fronteras peninsulares hasta Sicilia, Asia Menor y Grecia.

Y entre todas las expresiones que han quedado asociadas a ellos, quizá ninguna resume mejor su imagen legendaria que aquellas dos palabras recogidas por Muntaner hace más de siete siglos:

¡DESPERTA FERRO!

Fuentes y referencias

Para la elaboración de este artículo se han utilizado principalmente fuentes históricas, institucionales y académicas, entre ellas:

  • Gran Enciclopèdia Catalana, para la historia de los almogávares, Roger de Flor y la expedición a Oriente.
  • Ministerio de Cultura, para el contexto histórico de la Corona de Aragón y su expansión mediterránea.
  • Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, para la documentación relacionada con la conquista de Villena y la crónica de Jaime I.
  • Universitat de València, para el contexto de la expansión territorial y mediterránea de la Corona de Aragón.
  • Ramon Muntaner, como fuente cronística fundamental para la expedición de la Gran Compañía a Oriente.
  • Documentación histórica y estudios sobre la presencia de la Corona de Aragón en Sicilia, Asia Menor y Grecia.